
Irán ha lanzado una ofensiva comunicacional mediante videos generados por inteligencia artificial que atacan al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Estos clips, que han causado un amplio debate en redes sociales, presentan a Trump de manera polémica y crítica, incluyendo representaciones que lo vinculan con figuras controvertidas y temas oscuros. De esta forma, Irán busca influir en la percepción pública a través de tecnología avanzada.
El uso de inteligencia artificial en la propaganda política subraya su creciente importancia en la comunicación moderna. La capacidad de crear videos hiperrealistas plantea desafíos significativos para la verificación de la información y puede distorsionar la realidad percibida por el público en un contexto geopolítico complicado. Esto resalta el papel de la tecnología en la narrativa política internacional y sus implicaciones para la opinión pública.