
La obra ‘Guayaquil, quiero el divorcio’ invita a los guayaquileños a reflexionar sobre su ciudad mientras celebra su esencia. A través del humor y la sátira, se abordan los problemas cotidianos que sufren sus habitantes, destacando la dualidad entre el amor hacia Guayaquil y la frustración por sus dificultades.
Con un elenco talentoso que incluye a Jesús Díaz en un papel central, la comedia ofrece un espacio para que el público se identifique y se conmueva. La dirección de Luis Mayorga logra que cada función sea una experiencia emotiva, donde los asistentes pueden reír y reflexionar sobre el estado de su ciudad, creando un ambiente de conexión y compromiso.
La obra se presenta como un llamado a amar y reclamar simultáneamente, haciendo un paralelo entre una relación de pareja y el vínculo de los guayaquileños con su ciudad. Al final, ‘Guayaquil, quiero el divorcio’ es más que una comedia; es una carta de amor que invita a la acción y al despertar de la conciencia social entre sus habitantes.