
Delcy Rodríguez ha superado los 100 días en el poder como presidenta encargada de Venezuela, sin mostrar avances claros hacia una transición política. Este periodo se caracteriza por un aumento de cuestionamientos por parte de la oposición y análisis sobre la posible estabilidad del gobierno, tras la captura de Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense.
A pesar de que Rodríguez defiende su gestión, la oposición insiste en la necesidad de elecciones libres en el corto plazo. Organizaciones como Provea señalan que, según la Constitución, no debería ocupar el cargo por más de 180 días. La falta de incentivos para una transición electoral y el enfoque en la estabilización económica marcan el panorama político actual.