
Roberto Luque acudió a la Fiscalía General del Estado para ampliar su versión en el caso Progen y su comparecencia duró menos de diez minutos. Luego se acogió al derecho al silencio y evitó responder sobre su vínculo con Karla Saud, los contratos cuestionados y el origen de la cláusula de pago sin garantías.
Tras salir de la diligencia, defendió que las revisiones patrimoniales, financieras y telefónicas no hallaron pagos ilícitos en su contra. Afirmó que actuó para esclarecer los hechos y que la investigación nació de una denuncia del propio Gobierno. La Fiscalía analiza presunto peculado y aún no define responsabilidades en la red de irregularidades.