
Marie-Louise Eta se convirtió en la primera mujer en dirigir un equipo masculino en una de las cinco grandes ligas europeas, el 18 de abril de 2026. Su debut se dio en un partido entre Unión Berlín y Wolfsburgo, donde el equipo local perdió 1-2 ante más de 22.000 espectadores, marcando un hito en la historia del fútbol.
A pesar de la derrota, Eta, quien era parte del cuerpo técnico del equipo, demostró liderazgo y capacidad al efectuar ajustes tácticos durante el juego. El partido tuvo momentos tensos, especialmente después del gol de Oliver Burke en el minuto 85, aunque el Unión Berlín no logró conseguir el empate. Este evento desafía las normas de género en el deporte.