
La Ruta Escondida, que conecta las parroquias de Perucho y Puéllaro con Quito, ha sido objeto de importantes mejoras que facilitan el transporte de productos agrícolas hacia la ciudad. Con una inversión de más de USD 1,5 millones, el Municipio de Quito ha realizado diversas intervenciones en esta vía rural, que son fundamentales para el abastecimiento de la urbe. Estas mejoras no solo impactan el comercio local, sino que también impulsan el turismo en la zona.
Las mejoras incluyen adoquinados en varios barrios, la construcción de aceras y espacios públicos, y el asfaltado de 2,6 kilómetros en Perucho, entre otras. Las intervenciones fueron entregadas oficialmente el 11 de abril y apuntan a fortalecer la calidad de vida de las comunidades al garantizar conexiones más eficientes. Además, se han realizado obras mediante Presupuestos Participativos, donde los habitantes de las parroquias han tenido voz en la definición de prioridades.
Este modelo de gestión responde a la Estrategia de Gestión Integral de la Ruralidad, que busca fortalecer la conexión entre el campo y la ciudad y reducir las brechas territoriales. Las comunidades de Puéllaro y Perucho, que cultivan productos como choclo y mandarinas, se beneficiarán de estas mejoras, mejorando la calidad de sus ingresos y oportunidades.