
El Municipio de Quito llevó a cabo un macrooperativo que resultó en la clausura de dos centros de tolerancia clandestinos en la ciudad. Esta acción fue coordinada por la Secretaría de Seguridad y Gestión de Riesgos junto con la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. En uno de los establecimientos regulados, ubicado en la Administración Zonal Eugenio Espejo, se detectaron serias infracciones a las normativas de seguridad, lo que llevó a la intervención de las autoridades.
Al intentar acceder al local, las autoridades se encontraron con resistencia por parte de los encargados, quienes cerraron las puertas. Sin embargo, al ingresar, encontraron un área clandestina donde cuatro mujeres estaban presentes en condiciones inadecuadas. Adicionalmente, los bomberos identificaron una conexión de gas no registrada, lo que representaba un grave riesgo para la seguridad, resultando en la inmediata suspensión de operaciones por parte de la Agencia Metropolitana de Control.
En otro operativo, se desmanteló un galpón no regulado que funcionaba en condiciones extremas de insalubridad. Este lugar carecía de los permisos necesarios y ofrecía servicios en un ambiente inseguro, además de comercializar bebidas alcohólicas sin autorización. Las autoridades, al constatar estas irregularidades, emitieron el Acto de Inicio de Procedimiento Sancionador y también procedieron a cerrar este establecimiento, destacando el compromiso del Municipio con el control del espacio público y la seguridad en Quito.