
El presidente Daniel Noboa firmó el Decreto Ejecutivo 392, que reforma el control fiscal de los gobiernos autónomos descentralizados. La norma fija nuevas reglas sobre manejo presupuestario, gasto corriente e inversión pública para municipios y prefecturas, con el objetivo de mejorar la sostenibilidad financiera y alinear sus cuentas al Plan Nacional de Desarrollo y a las políticas fiscales estatales.
Entre los cambios destaca una regla de asignación mínima prioritaria, que obliga a destinar parte de los recursos a gasto no permanente e inversión. El Ministerio de Economía y Finanzas supervisará su cumplimiento, y el incumplimiento prolongado podrá generar sanciones. Además, el decreto fija metas de ejecución presupuestaria de 65% para 2026 y 68% desde 2027.