
El Parque Bicentenario de Quito, ubicado en el antiguo aeropuerto de la ciudad, ha sido renovado con la creación de siete nuevos Hábitats Ecológicos Urbanos. Estas áreas, que cubren aproximadamente 1.750 metros cuadrados, están diseñadas para albergar una variedad de plantas, aves e insectos, contribuyendo así a la biodiversidad urbana y sirviendo como refugio para la fauna silvestre.
El proyecto incluyó la plantación de más de 5.900 ejemplares de 40 variedades seleccionadas, con el objetivo de generar microecosistemas que mejoren las condiciones ambientales del parque. Las nuevas zonas fueron diseñadas para reemplazar áreas de césped, lo que ha llevado a un incremento notable en la biodiversidad, que se ha multiplicado hasta cinco veces en comparación con las condiciones iniciales.
La iniciativa, llevada a cabo por el Jardín Botánico de Quito con financiamiento del Fondo Ambiental de Quito, busca no solo recuperar espacios para la biodiversidad sino también fomentar una conexión más estrecha entre los ciudadanos y la naturaleza, a través de la transformación de espacios públicos en infraestructura ecológica sostenible.