
La Agencia Metropolitana de Control (AMC) llevó a cabo un operativo en el norte de Quito, en respuesta a denuncias por ruidos excesivos y desorden público. Este operativo resultó en la clausura de seis establecimientos y el inicio de nueve procesos sancionatorios por incumplimientos a la normativa metropolitana. Las inspecciones se enfocaron en night clubs, bares, discotecas y restaurantes para verificar el cumplimiento de los permisos necesarios para su funcionamiento.
Durante las inspecciones, se constató el uso indebido de la Licencia Metropolitana Única para el Ejercicio de Actividades Económicas (LUAE) en varios establecimientos, donde se evidenció la presencia de personas consumiendo alcohol en grandes cantidades y con música a alto volumen. Entre los casos más preocupantes, se encontró un local en el barrio La Pradera que había clausurado sus accesos y retenido a los asistentes ante la llegada de las autoridades, lo que llevó a la intervención de la Policía Nacional para acceder al lugar.
Asimismo, se identificó un establecimiento en Iñaquito que poseía drogas, incluyendo marihuana y cocaína, algunas de ellas ocultas en las paredes. Al no contar con la LUAE vigente y debido a la presencia de sustancias prohibidas, el local fue clausurado de inmediato. Según el Código Municipal, operar sin los permisos necesarios puede conllevar multas que superan los 7,000 dólares y la clausura de los establecimientos involucrados, con el objetivo de mantener el orden y la seguridad en la ciudad.