
En un reciente operativo en la parroquia de Cotocollao, al norte de Quito, la Agencia Metropolitana de Control (AMC), en colaboración con la Policía Nacional, logró clausurar cinco establecimientos dedicados a la venta irregular de bebidas alcohólicas. Durante la intervención, se decomisaron más de 350 litros de licor que carecían de registro sanitario, lo que plantea preocupaciones sobre la seguridad de los productos ofrecidos al público.
Uno de los casos más destacados ocurrió en un local que normalmente se dedica a la venta de productos para automóviles, donde se hallaron 280 litros de alcohol almacenados sin las debidas autorizaciones. Además, se identificaron 20 botellas plásticas de licor escondidas entre aceites y filtros. Otro local, una relojería y bisutería, también fue sorprendido con más de 30 botellas de licor, conocido localmente como ‘puntas’, almacenadas de forma inapropiada.
El supervisor metropolitano de la AMC, Gustavo Chiriboga M., indicó que otro establecimiento, un restaurante parcialmente cerrado, albergaba a más de 30 jóvenes consumiendo alcohol en su interior. Los responsables de los locales clausurados podrían enfrentar multas de hasta USD 4.000 por la falta de permisos de funcionamiento adecuados. La AMC ha enfatizado que estos operativos seguirán realizándose para regularizar la venta de alcohol y proteger la salud pública.