
En Toy Story 5, la imagen de Woody ha cambiado drásticamente, reflejando el paso del tiempo de manera realista. Tom Hanks, la voz del personaje, ha compartido que Woody muestra signos de desgaste, incluyendo una nueva zona calva. Esta decisión de diseño busca representar cómo el vaquero ha sido utilizado intensamente a lo largo de los años, indicando que su figura ya no es la impecable que conocimos en 1995.
Hanks explica que la deterioración de Woody es un reflejo de su naturaleza física, hecha de tela y relleno, en lugar de plástico. Esta elección muestra que el desgaste es parte del proceso de envejecimiento de un juguete que ha estado con Andy durante tanto tiempo. El guion de la película también aborda temas de identidad, presentando a Woody en un mundo donde los juguetes clásicos luchan por ser relevantes frente a la era digital que prioriza dispositivos electrónicos.
A lo largo de Toy Story 5, Woody y sus amigos enfrentarán no solo el reto de ser olvidados, sino también el reflejo de sus propias vulnerabilidades. A pesar de ser un personaje icónico, Hanks menciona que grabar la voz de Woody sigue siendo una tarea emocionalmente exigente, lo que destaca su dedicación a dar vida a un personaje que ha evolucionado junto con él. El director Andrew Stanton utiliza estas experiencias para explorar el paso del tiempo y la búsqueda de relevancia en un contexto cambiante.