
El Gobierno de Ecuador declaró estado de excepción por 60 días en Pichincha y otras provincias ante la escalada de violencia. Aunque la medida incluye operativos militares y policiales, las autoridades aclararon que no se ha decretado toque de queda en Quito. Sí habrá controles, allanamientos sin orden judicial y restricciones para la circulación nocturna en sectores específicos.
El decreto firmado por Daniel Noboa se sustenta en cifras recientes de homicidios registradas entre mayo y junio de 2026. En Pichincha se reportaron 24 asesinatos intencionales en ese periodo, mientras que el conjunto de territorios afectados sumó 888. Quedan exentos servicios de salud, alimentos, logística exportadora y fuerzas de seguridad, según el texto oficial.