
En el corazón del Centro Histórico de Quito, un sistema soterrado de gestión de residuos contribuye a mantener limpias las calles y plazas. Este sistema, que no es visible para quienes visitan la zona, incluye 59 islas de basura diseñadas para superar las limitaciones de acceso de los camiones recolectores convencionales en las estrechas vías del casco colonial. La Empresa Pública Metropolitana de Aseo (EMASEO) es la encargada de su operación.
Cada isla está equipada con plataformas hidráulicas que almacenan contenedores diferenciados. Los contenedores grises recogen desechos comunes mientras que los azules son específicos para residuos reciclables como papel y plástico. Durante la recolección, los contenedores son elevados a la superficie, lo que permite su retirada eficiente y evita el desecho visible en la vía pública.
La operación de limpieza se realiza diariamente en turnos vespertinos y nocturnos, garantizando atención en horarios de alta actividad. Además del sistema soterrado, EMASEO también aborda espacios críticos mediante barrido manual e hidrolavado, mejorando las condiciones sanitarias y reduciendo el impacto ambiental. Este esfuerzo continuo asegura que el Centro Histórico conserve su higiene y atractivo tanto para habitantes como para turistas.