
En Ecuador, los transportistas han expresado su descontento ante el alza del precio del diésel, señalando que están en un punto crítico. La Confederación de Transporte Pesado ha dado un ultimátum de 15 días al gobierno de Daniel Noboa para atender sus demandas. De no recibir una respuesta, planean una paralización progresiva de sus actividades.
Fernando Ortiz, presidente de Confetrape, ha declarado que los costos operativos se han vuelto insostenibles, afectando gravemente la rentabilidad del sector. Aunque el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, afirmó que hay un diálogo en curso, no se ha abordado la revisión del esquema de precios del combustible, lo que sigue siendo una preocupación central para los transportistas.