
El 16 de abril de 2026 se dio inicio a un alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano, anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este acuerdo busca ser una oportunidad para la paz en la región, aunque ha recibido reacciones mixtas, desde el apoyo del presidente libanés Joseph Aoun hasta el escepticismo de la opinión pública israelí respecto a su efectividad.
El acuerdo estipula que Israel puede actuar en defensa propia, mientras que Líbano debe evitar ataques de grupos como Hezbolá. Las fuerzas de seguridad libanesas tienen la responsabilidad del control interno. Trump ha instado a Hezbolá a respetar el alto el fuego, al tiempo que se mantienen tensiones en la región, donde se espera que esta tregua pueda ser extendida si se logran avances en las negociaciones.