
Donald Trump anunció un acuerdo petrolero con Venezuela para desarrollar 17 campos estratégicos con un potencial probado de 65.000 millones de barriles de crudo. El pacto contempla más de USD 100.000 millones en inversiones privadas y fue confirmado por Delcy Rodríguez. Washington sostiene que la operación le daría control mayoritario sobre esas reservas y ampliaría su suministro energético.
Caracas afirmó que el convenio busca modernizar la industria petrolera y elevar la producción, hoy en torno a 1,23 millones de barriles diarios. El gobierno venezolano proyecta además recibir más de USD 209.000 millones en tributos durante el desarrollo de los proyectos. Aún no se han revelado las compañías participantes ni el alcance de las restricciones estadounidenses sobre el sector.