
Expertos de la ONU han expresado su grave preocupación por el deterioro de los derechos indígenas en Ecuador. En un comunicado, denunciaron el uso excesivo de la fuerza y la persecución contra líderes indígenas y defensores de derechos humanos. La estabilidad del país, según los relatos, depende de garantizar la rendición de cuentas y frenar la criminalización de quienes luchan por estos derechos.
Los relatores, incluyendo a Albert K. Barume y Gina Romero, han solicitado al gobierno ecuatoriano investigaciones independientes sobre las denuncias de abusos. Además, hicieron hincapié en que cualquier iniciativa extractiva debe adherirse a las normas internacionales. Lamentaron que Ecuador, históricamente un referente en derechos, enfrente esta crisis y subrayaron la importancia del respeto total a los derechos indígenas.