
Antoine Griezmann, delantero del Atlético de Madrid, rindió homenaje a su entrenador Diego Simeone tras su último partido en casa. Emocionado, expresó su gratitud por sentirse el mejor jugador del mundo gracias al apoyo de Simeone. Durante su discurso, se dirigió a aficionados, compañeros y familiares, reconociendo el cambio positivo que Simeone trajo a su carrera futbolística.
Griezmann, quien se despide a los 35 años para continuar su carrera en Orlando, reconoció errores del pasado, como su paso por el Barcelona. Agradecido por el cariño de los fans, expresó que no haber ganado títulos no minimiza su conexión con el club. Deja una huella imborrable en el Atlético como el máximo goleador histórico con 212 tantos.