
El Municipio de Quito ha intensificado sus acciones tras el desbordamiento de la quebrada Ugtunungu, ocurrido el domingo 3 de mayo. Para abordar esta emergencia, se activó de inmediato el Puesto de Comando y se coordinaron esfuerzos con diversas entidades metropolitanas, incluyendo la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Gestión de Riesgos. El objetivo principal de estas acciones es llevar a cabo labores de limpieza, evaluación técnica y mitigación de riesgos en beneficio de los habitantes de los barrios cercanos, como San Isidro de Guamaní, Paquisha y Sultana de los Andes.
La emergencia fue provocada por la obstrucción del cauce en la parte alta de la quebrada, lo que resultó en la acumulación de lodo, material pétreo y sedimentos que alcanzaron la vía pública, además del taponamiento de sumideros. Afortunadamente, no se reportaron heridos ni fallecidos, y no se presentaron daños estructurales en las viviendas del área afectada. Las inspecciones técnicas revelaron que este taponamiento fue causado por trabajos irregulares de remoción de tierra y relleno realizados por particulares en un área protegida.
Los equipos técnicos y operativos del Municipio, incluyendo diversas empresas públicas, siguen trabajando en el lugar de la emergencia. Hasta el momento, se han removido más de 2.000 metros cúbicos de escombros y sedimentos, y se han implementado acciones de prevención a través de la formación de un Comité Comunitario de Gestión de Riesgos en colaboración con los moradores de Mirador de Guamaní, así como la habilitación de un chat comunitario para mantener informados a los vecinos sobre la situación y próximos pasos.