
El Municipio de Quito ha implementado el Plan Fuego 2026 en un esfuerzo por prevenir y gestionar las temporadas de incendios forestales, destinando USD 7,5 millones a prevención, tecnología y capacidades operativas. Esta iniciativa tiene como objetivo reducir el área afectada por incendios, que disminuyó de 2,229 hectáreas en 2024 a 193 hectáreas en 2025. El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, ha enfatizado la importancia de la prevención en la mitigación de daños ambientales y ha mantenido reuniones con el COE Metropolitano para coordinar las acciones correspondientes para la época seca.
El Plan Fuego 2026 se pone en marcha ante la advertencia del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología de Ecuador, señalando que el Fenómeno de El Niño podría ocasionar sequías en la sierra. Para hacer frente a esta amenaza, se identificaron 51 zonas vulnerables a incendios en la ciudad y se implementaron diversas acciones preventivas, como la creación de cortafuegos, limpieza de vegetación y el establecimiento de gabinetes contra incendios. Además, se han mejorado los sistemas de detección temprana, incorporando tecnología avanzada y un mayor número de brigadistas.
El Cuerpo de Bomberos de Quito, uno de los mejor equipados de la región, cuenta con 1,118 efectivos y una flota de vehículos especializados para afrontar emergencias. La municipalidad ha instalado una red de monitoreo que incluye cámaras especializadas y sistemas de vigilancia para detectar incendios. El alcalde Muñoz destacó que el municipio se está preparando adecuadamente para la temporada, utilizando estrategias innovadoras y tecnologías avanzadas para salvaguardar el entorno y la seguridad de la comunidad.