
Dos atentados con explosivos en menos de una semana sacudieron el norte de Quito y provocaron daños en las sedes de la Agencia de Regulación y Control Minero y del Ministerio de Agricultura, en La Pradera. El viernes anterior, otro artefacto explosivo fue colocado en los exteriores del Complejo Judicial Norte, donde ocurrió una detonación controlada para neutralizar el riesgo.
Las autoridades atribuyeron los ataques a grupos armados que buscan intimidar a funcionarios por las acciones contra la minería ilegal y el crimen organizado. Los hechos incrementaron la preocupación ciudadana por la seguridad en la capital y reforzaron el llamado a mejorar la vigilancia, proteger la infraestructura pública y aplicar medidas firmes contra los agresores.