
El empresariado ecuatoriano mantiene cautela frente a cuestionamientos sobre independencia estatal, presuntas irregularidades públicas y presiones a la prensa. Gremios como cámaras de comercio e industria optan por no emitir pronunciamientos inmediatos y privilegian el diálogo institucional. Consideran que hablar sin pruebas suficientes puede agravar la tensión y restar solidez a sus posiciones frente a la coyuntura nacional.
Dirigentes gremiales sostienen que su postura no implica indiferencia, sino defensa del Estado de Derecho, la seguridad jurídica, la libertad de empresa y la libertad de expresión. El caso Progen, ligado a presunto peculado e investigación penal, generó consternación, pero insisten en esperar resultados y respetar la Constitución, la voluntad ciudadana y reglas claras para sostener inversión, empleo y desarrollo.