
Tras el Mundial 2026, la FIFA evaluará el futuro de las pausas de hidratación obligatorias, que generaron opiniones divididas. Arsene Wenger admitió que esta medida no fue universalmente aceptada y que se analizará su impacto post-torneo. Aunque se justificó como un cuidado para los jugadores, surgieron críticas sobre su influencia en el ritmo de juego y los ingresos publicitarios.
Luis de la Fuente, seleccionador español, defendió la necesidad de estas pausas para el bienestar de los deportistas, especialmente bajo altas temperaturas. A pesar de la insatisfacción de algunos aficionados, Wenger respaldó la ampliación del Mundial a 48 selecciones, respondiendo a la necesidad de inclusión de más equipos. Considera que esta decisión fue exitosa y necesaria.