
Estados Unidos reanudó los bombardeos contra Irán tras dar por terminada la tregua anunciada días antes. La operación, ejecutada por el CENTCOM, golpeó instalaciones en la costa sur iraní y la isla de Jarg. Washington justificó la ofensiva por ataques a buques comerciales en el estrecho de Ormuz y por acciones atribuidas a Irán contra bases estadounidenses.
Irán respondió con decenas de ataques con misiles y drones contra bases de Estados Unidos en países del Golfo Pérsico. En los bombardeos murieron al menos ocho militares iraníes y un miembro de la Guardia Revolucionaria. Donald Trump descartó negociar con Teherán y dejó abierta la posibilidad de nuevos ataques, elevando la tensión en Oriente Medio.