
A diez años del devastador terremoto de 2016, Guayaquil ha implementado una estrategia de prevención sísmica centrada en la organización comunitaria. Con la creación de 250 comités de gestión de riesgos, la ciudad busca fortalecer la preparación ante desastres. La capacitación de los ciudadanos es clave, abarcando primeros auxilios, evacuación y manejo de emergencias, que permite una respuesta más rápida y eficaz ante sismos.
La participación activa de niños y adolescentes también es fundamental en esta cultura de prevención. Se han formado grupos de Pioneros Comunitarios que educan a sus familias sobre gestión de riesgos. Paralelamente, se realizan simulacros masivos que involucran a miles de personas, permitiendo medir tiempos de respuesta y mejorar la coordinación entre instituciones y la comunidad, lo cual es crucial en situaciones de emergencia.
Además de la capacitación comunitaria, se lleva a cabo un riguroso programa de inspecciones estructurales en la ciudad. Desde 2023, se han realizado 316 inspecciones, identificando edificios en riesgo que requieren intervención. La combinación de estos esfuerzos demuestra el compromiso de Guayaquil con la resiliencia y la protección de su población frente a futuros desastres naturales.