
Joaquín López llegó al avituallamiento de Vallorcine, en el kilómetro 155,3, aún en el tercer puesto del UTMB. El ecuatoriano afronta el tramo final tras horas de esfuerzo, con el cansancio y la deshidratación como obstáculos decisivos en la carrera. Su objetivo es sostener la posición hasta la meta en una prueba de ultradistancia marcada por el desgaste.
Detrás avanza el estadounidense Caleb Olson, que mantiene un ritmo fuerte y aprieta la disputa en los últimos kilómetros. López ya hizo historia en 2024 al terminar tercero en la UTMB de 171 kilómetros y convertirse en el primer latinoamericano y sudamericano en subir al podio. En 2025 ganó el Mt. Fuji 100 en Japón.