
La carta publicada en Quito plantea una agenda urgente de inclusión para personas con discapacidad. El autor pide que Ecuador, y en especial la capital, impulse museos accesibles con maquetas, Braille y recursos auditivos, tomando como referencia experiencias ya aplicadas en Madrid. También reclama educación y sensibilización para eliminar barreras arquitectónicas en espacios públicos y privados.
Además, propone mejorar el transporte urbano con rampas y espacios adaptados, y fortalecer el apoyo institucional al deporte adaptado en el Parque de La Carolina. El texto también menciona la necesidad de brindar oportunidades laborales y asistencia digna a personas en situación de vulnerabilidad. En conjunto, es un llamado social y político a garantizar derechos y accesibilidad.