
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a afirmar que Ecuador se convirtió en el mayor exportador mundial de cocaína, desplazando a Colombia. Durante un acto en Cauca, sostuvo que por puertos ecuatorianos salen grandes cargamentos de droga producida en países vecinos. También relacionó este fenómeno con la influencia de políticos corruptos y mafias.
Las declaraciones se suman a mensajes previos del mandatario, quien ya había señalado a Ecuador por su papel en el narcotráfico y la violencia. Sus palabras reflejan el aumento de tensiones entre Bogotá y Quito, marcado por acusaciones mutuas, aranceles a productos colombianos y llamados a consultas de embajadores por diferencias en seguridad fronteriza.