
Miles de transportistas permanecen atrapados desde hace semanas en carreteras de Bolivia por los bloqueos de sectores que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La crisis afecta a más de 5 000 conductores, sobre todo en la ruta entre Cochabamba y Oruro, donde enfrentan frío extremo, falta de alimentos, medicinas y servicios básicos.
Ante la emergencia, camioneros y propietarios realizaron una caravana de protesta en Cochabamba y exigieron liberar las rutas para retomar el trabajo. En paralelo, la Cruz Roja, la Defensoría del Pueblo y Cáritas iniciaron una ayuda humanitaria para cientos de choferes varados. El conflicto ya deja muertos y fuertes pérdidas económicas.