
La Agencia Metropolitana de Control (AMC) llevó a cabo la clausura de un camal clandestino en la parroquia Calderón, en el sector La Tola, donde se encontraron aproximadamente 400 aves vivas y 120 libras de pollo faenado. Este producto fue detenido para su destrucción debido a la falta de condiciones adecuadas de higiene y salubridad para el consumo humano.
La intervención se realizó con el respaldo de diversas entidades, incluyendo la Empresa Pública Metropolitana de Rastro y la Policía Nacional. Durante la inspección, se determinó que las condiciones de faenamiento eran insalubres y no contaban con la infraestructura ni los permisos necesarios para operar, lo que generaba molestias en la comunidad vecina debido a los olores fuertes.
La AMC advirtió que los responsables podrían enfrentar sanciones superiores a USD 12.000 por operar sin los permisos correspondientes y por faenar en instalaciones inadecuadas. En 2025, la agencia ya había clausurado 15 camales clandestinos en el Distrito Metropolitano, evidenciando un aumento en las intervenciones comparado con años anteriores.