
Fiorella Ycaza, esposa del alcalde de Guayaquil Aquiles Álvarez, salió de la Clínica Alcívar junto al abogado Julio César Cueva sin ofrecer declaraciones. Al retirarse, levantó el puño y lanzó consignas de respaldo al alcalde, mientras simpatizantes respondían con apoyo en los exteriores del centro médico. La presencia policial y militar mantuvo controlado el acceso.
Más tarde volvió a salir de la clínica sin hablar con la prensa. Los militares reubicaron a los manifestantes en la acera frente al establecimiento y la zona quedó cercada por Policía Nacional y Fuerzas Armadas. La expectativa se mantuvo por la evolución de Álvarez, luego de su descompensación y traslado a una casa de salud en Guayaquil.