
Los exportadores de Ecuador han solicitado al Gobierno excepciones al nuevo toque de queda nocturno, que se aplicará entre el 3 y el 18 de mayo en varias provincias. Argumentan que estas restricciones dificultan la planificación de sus operaciones y amenazan la continuidad de actividades clave como las del banano y el camarón, vitales para la economía del país.
José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura, enfatizó en la necesidad de reglas claras para evitar el frenado de la producción. Este toque de queda es parte de un esfuerzo por combatir la violencia relacionada con el crimen organizado, pero los gremios advierten que las decisiones deben considerar el impacto en el empleo y las divisas que generan.